El acoso sexual en el trabajo, ¿qué es?

El acoso sexual en el trabajo es, desgraciadamente, uno de los supuestos más antiguos de lesión del derecho a la dignidad de los trabajadores. Todos tenemos una idea preconcebida de lo que es el acoso sexual, pero ¿tenemos claros todos los supuestos que pueden ser considerados y calificados como de «acoso sexual»?

Vaya por delante que el Código Penal considera delito el acoso sexual. Así, en su articulo 184 establece que » El que solicitare favores de naturaleza sexual, para sí o para un tercero, en el ámbito de una relación laboral, docente o de prestación de servicios, continuada o habitual, y con tal comportamiento provocare a la víctima una situación objetiva y gravemente intimidatoria, hostil o humillante, será castigado, como autor de acoso sexual(…)». 

Igualmente establece un supuesto de agravamiento cuando el autor hubiera cometido el hecho prevaliéndose de una situación de superioridad laboral, docente o jerárquica, o con la amenaza de causar a la víctima un mal relacionado con las legítimas expectativas que aquélla pueda tener en el ámbito de la indicada relación (se le ofrece un ascenso o una mejora salarial, pero se condiciona a que acceda a los favores sexuales requeridos por su agresor).

En el ámbito laboral, los supuestos en los cuales puede considerarse que se ha producido un acto de acoso sexual se amplían a cualquier comportamiento, sea verbal o físico, de naturaleza sexual (entendido en el sentido más amplio) que tenga el propósito o produzca el efecto de atentar contra la dignidad de una persona, en particular, cuando se crea un entorno intimidatorio, degradante u ofensivo.

Es obligación del empresario adoptar medidas para prevenir este tipo de riesgos laborales y es preciso advertir que no exime de responsabilidad a la empresa el hecho de que los actos sean perpetrados por un compañero de la víctima en vez de por un superior jerárquico.

¿Qué puede hacer un/a trabajador/a afectado/a por acoso?

1. Solicitar ante la justicia la rescisión de contrato por causa justificada, con derecho a indemnización.
2. Reclamar ante la justicia la indemnización por daños morales derivados de la falta de respeto a la intimidad y dignidad del trabajador.
3. Solicitar ante la justicia la nulidad de los actos del superior jerárquico motivados en la negativa de la trabajadora (o el trabajador) a aceptar las iniciativas de naturaleza sexual propuestas por aquél.
4. Denunciar ante la Inspección de Trabajo como infracción muy grave  del empresario. Puede suponer para el empresario un multa de 6.251 a 187.515 €
5. Si el acoso es cometido por un compañero puede ser considerado como una falta grave sancionable con el despido disciplinario.
Ante cualquier duda sobre este tema, puedes consultar con nosotros.

 

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