Me reincorporado tras una baja y la empresa está cerrada, ¿qué puedo hacer?

En ocasiones el trabajador se encuentra con que, tras una baja prolongada o incluso unas vacaciones, la empresa ya no está o incluso ha cerrado, ¿qué se puede hacer en estos casos?

Este post es aplicable tanto a los casos antes citados, como también otros en los cuales lo que ocurre es que no se deja entrar al trabajador en la empresa. En todas estas situaciones nos encontramos ante lo que se denomina un «despido tácito».

El «despido tácito» se da en todos aquellos casos en los cuales el empresario incumple la formalidad de comunicar al trabajador el despido efectuado (la comunicación ha de ser por escrito y mediante carta para que queden cumplidos los requisitos legales).

Por tanto, ante un despido tácito, el trabajador puede perfectamente demandar a su empresario por despido y reclamar la indemnización establecida para el despido improcedente. Dado que todos estos despìdos adolecen de un defecto de forma esencial cual es el de que no hay carta de despido, conllevan la inevitable declaración de improcedencia por parte del juez.

¿Cual es el problema, entonces? Pues, como puede rápidamente intuirse, el principal problema puede ser la prueba, es decir: poder demostrar que se ha producido un despido y en que fecha se ha producido el mismo.

Para ello es altamente recomendable que el trabajador intente ponerse en manos de un abogado lo más rápidamente posible, una vez verificado el cierre de la empresa o la negativa del empresario a que el trabajador acceda a su puesto, con el fin de poder requerir a la empresa o recabar las pruebas que el profesional considere más oportunas para demostrar la extinción de la relación laboral.

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