La audiencia previa al despido

audiencia previa al despido

De repente, te llaman a la oficina para informarte que te van a despedir. Este es un momento muy delicado, y aquí es donde entra en juego la «audiencia previa al despido«. Imagina que antes de que te digan que ya no necesitas ir a trabajar, la empresa debería darte la oportunidad de explicar tu versión de los hechos o defenderte de las acusaciones que han llevado a esta decisión. Es como si en un partido de fútbol, antes de que el árbitro saque una tarjeta roja, te diera la oportunidad de explicar por qué no cometiste falta. Esto es fundamental para garantizar que el despido sea justo y no se base en malentendidos o errores.

El propósito de esta audiencia previa es proteger tus derechos como trabajador. Si la empresa no te da esta oportunidad, podría considerarse que el despido es improcedente, lo que significa que no se ha seguido el proceso adecuado. Por ejemplo, si trabajas en una tienda y te acusan de no atender bien a los clientes, deberías poder explicar que, en realidad, estabas ocupado ayudando a otro cliente.

Si no te escuchan y te despiden de inmediato, podrías tener derecho a reclamar una indemnización o incluso a ser readmitido en tu puesto. Esto tiene implicaciones importantes, ya que asegura que los trabajadores tengan una voz en situaciones que afectan su vida laboral.

Pues bien, el Tribunal Supremo, en una reciente sentencia (La Sentencia 1250/2024), ha modificado de forma radical la doctrina hasta ahora imperante y considera que, en todos los despidos que se produzcan, a partir del 18 de noviembre de 2024, será preceptiva la audiencia previa al trabajador.

La motivación de esta sentencia que ha cambiado completamente el procedimiento por despido disciplinario en España es el artículo 7 del Convenio 158 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT). Dicho artículo establece que, antes de dar por finalizada una relación laboral a causa de la conducta o del rendimiento de un empleado (es decir, la práctica totalidad de los despidos disciplinarios), la empresa debe dar al trabajador la ocasión o posibilidad real de defenderse.

Es verdad, que dicho artículo no fija ninguna consecuencia para el incumplimiento de este requisito, pero lo cierto es que el Tribunal Supremo ha establecido que la falta de audiencia previa al operario despedido conlleva la improcedencia del despido.

El problema es que el Reino de España nunca ha llegado a implementar una ley para incluir dentro de su ordenamiento jurídico este precepto del Convenio 158 de la OIT y aquí es donde se produce la novedad: El Tribunal Supremo ha pasado a considerar esta norma directamente aplicable aun cuando no exista ninguna ley española que la respalde.

Es preciso advertir que la normativa también establece que la audiencia previa no debe confundirse con otros derechos que corresponden al trabajador tras la extinción del contrato, como es la impugnación del despido en sede judicial o los procedimientos de mediación o conciliación que se realizan previamente. La audiencia previa al despido de la que hablamos debe realizarse antes o con ocasión del despido.

Además, se requiere que se comunique al trabajador de manera clara y sin ambigüedad los cargos que se le imputan, y se le debe ofrecer una posibilidad real de defensa. En el caso de trabajadores afiliados a sindicatos, se exige una audiencia previa al delegado sindical, y la omisión de este trámite puede llevar a la calificación del despido como improcedente

Sin embargo, si se prevén supuestos en los cuales el empresario puede ser eximido de la obligación de otorgar audiencia previa al despido del trabajador, así por ejemplo, el riesgo de prescripción de la falta justifica la no concesión de audiencia previa a un trabajador cesado por acoso sexual mientras se encontraba de vacaciones, por lo que el despido se califica como procedente, una vez acreditada la veracidad de la conducta que se le imputa, la vulnerabilidad de las víctimas y la ausencia de cualquier causa justificativa.

En resumen, la audiencia previa al despido es una herramienta que busca garantizar que los trabajadores tengan la oportunidad de defenderse antes de que se tomen decisiones drásticas sobre su empleo. Esto no solo ayuda a proteger tus derechos, sino que también fomenta un ambiente laboral más justo y respetuoso. Si tienes cualquier duda o te han despedido no dudes en ponerte e contacto con nosotros.

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