Uso del correo electrónico y del ordenador para fines personales: ¿pueden despedirnos?

El uso de Internet y del ordenador para fines personales es una realidad común a casi todas las empresas. Ello se debe a que es francamente complicado establecer un prohibición total del uso personal de los elementos tecnológicos  puestos a disposición del trabajador por la empresa: ordenador, teléfono, correo electrónico… Y que dicha prohibición total podría llegar a dar lugar a situaciones absurdas tales como que un trabajador no pudiera recibir el aviso de que un familiar ha sufrido un accidente, que no pudiese advertir a su pareja de que va a llegar tarde a cenar, etc. Por este motivo, se ha generalizado un cierta tolerancia hacia un uso moderado de los medios de la empresa para fines personales.

Aun así, no debemos de olvidar que se trata de medios de la empresa puestos a disposición del trabajador para ser usados en la actividad laboral, y, por tanto, el empresario está autorizado a adoptar medidas de vigilancia y control para asegurarse de que se hace un uso adecuado de dichos medios, si bien siempre ha de hacerse con la consideración debida a la dignidad del trabajador.

En los casos en que estas conductas son sancionables no siempre procede la sanción de despido, sino que han de aplicarse tanto las previsiones del convenio colectivo, como la doctrina gradualista, que establece una proporción entre la sanción impuesta y la gravedad de la conducta del trabajador.

Ahora bien, en cualquier caso, el dato decisivo para poder determinar si es lícito el uso de medios de la empresa para fines privados depende de si la empresa ha prohibido expresamente su uso privado o de si el convenio colectivo contempla una sanción específica por el uso privado de los medios de comunicación de la empresa.

La consecuencia de todo ello es que los jueces no terminan de ponerse de acuerdo respecto a si es sancionable y en que medida y circunstancia el uso privado de estos medios.

En definitiva, se considera procedente el despido del trabajador que usa para fines privados internet y el correo electrónico mediante el ordenador proporcionado por la empresa durante la jornada laboral si tal uso está prohibido por la empresa, es especialmente intenso en cuanto al tiempo dedicado a ello, ha implicado coste económico para la empresa o ha tenido una finalidad o modalidad ilícita o bien supone un abandono de las tareas laborales con disminución del rendimiento o a accedido también a documentos de otros compañeros o de la empresa sin estar expresamente autorizado para ello.

Por ello, si hacemos un uso personal de estos medios, debemos siempre respetar los siguientes límites mínimos en cualquier caso: no perturbación de la actividad normal de la empresa mediante el uso privado, no perjudicar el uso específicamente productivo del instrumento y ausencia de gravamen económico para la empresa por su uso. Con estas condiciones, el uso para fines privados del instrumento de comunicación debería reputarse en principio lícito y la prohibición de dicho uso podría vulnerar el derecho a la libertad individual de expresión y comunicación de los trabajadores, en los mismos términos que lo haría si se prohibiese a los trabajadores hablar entre sí.

Si, lamentablemente, usted ha sufrido ya un despido o sanción como consecuencia del uso del ordenador o el correo electrónico para fines personales, le recomendamos que se pongan en contacto con nosotros a través de este enlace.

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